Esta semana me pase por el despacho de ese amigo nuestro tan especial, una persona tremendamente cariñosa y atenta siempre conmigo que desde que me conoció, me ha tratado como si fuera su hija aconsejándome y ofreciéndome sus experiencias más personales para reforzar mi madurez. Como papa “putativo” que es, me cuida, me mima (y hasta me controla) me aconseja libros que leer y siempre está atento a mis expresiones para darse cuenta de que tiene que rebajar el nivel si quiere que lo entienda. Me hace gracia porque toma aire y con una gran expresividad y soltándolo muy lentamente, me repite lo mismo pero como si fuera su hija colegiala jajajaja. Es en esos momentos donde alguna vez le he dicho “si papa putativo” para arrancarle una sonrisa y que me ponga esa carita de satisfacción casi sonrojado… y es que a menudo me contesta “es que eres mi hijita”. (Se da la coincidencia de que tanto él como un medico amigo suyo que nos recomendó para un problema que tenía Blau61, [ya se sabe, los mayores y sus “achaques” jajajajaja”] tienen hijas de mi edad y se llaman igual que yo). La amistad de él y Blau61 es muy fuerte y especial y dejando al margen lo profesional, desde un buen principio los dos se las ingeniaban para ponerme en apuros. ¿Que se debían comentar entre ellos para que un día Blau me llamara por teléfono y me encontrara la voz del otro diciéndome “no está bien eso de tenerme miedo, aun no me he comido a nadie, haz el favor de subir”? y es que yo acompañaba a Blau61 pero siempre me esperaba abajo haciendo un café para evitar la situación.

Cuando ya terminábamos con el papeleo y cogiéndome por sorpresa, me entrega dos papelitos y me dice “esto es un regalo para ti”, la traducción no sé si es muy buena, pero hice lo que pude”. Que detalle tan bonito ainnsss!!!. La que se sonrojo fui yo y aunque posiblemente no lo tendría que haber hecho, le abrace para darles las gracias y le di dos besitos en la mejilla. Ha sido tan especial que no he podido resistirme a publicarlo.
“Si…
Si puedes mantener en su lugar tu cabeza cuando todos a tu alrededor, han perdido la suya y te culpan de ello.
Si crees en ti mismo cuando todo el mundo duda de ti, pero también dejas lugar a sus dudas.
Si puedes esperar y no cansarte de la espera; o si, siendo engañado, no respondes con engaños, o si, siendo odiado, no te domina el odio.
Y aun así no pareces demasiado bueno o demasiado sabio.
Si puedes soñar y no hacer de los sueños tu amo.
Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo.
Si puedes conocer al triunfo y a la derrota, y tratar de la misma manera a esos dos impostores.
Si puedes soportar oír toda la verdad que has dicho, tergiversar por malhechores para engañar a los necios.
O ver como se rompe todo lo que has creado en tu vida, y agacharte para reconstruirlo con herramientas mal trechas.
Si puedes amontonar todo lo que has ganado y arriesgarlo todo a un solo lanzamiento, y perderlo, y empezar de nuevo desde el principio y no decir ni una palabra sobre tu perdida.
Si puedes forzar tu corazón y tus nervios y tus tendones, para seguir adelante mucho después de haber perdido, y resistir cuando no haya nada en ti salvo la voluntad que te dice: “resiste”.
Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud, o caminar junto a reyes, y no perder el distanciar de los demás.
Si amigos ni enemigos pueden herirte.
Si todos cuentan contigo, pero ninguna demasiado.
Si puedes llenar ese minuto, con sesenta segundos que valieron la pena recorrer…
Todo lo de esta tierra será tuyo, y lo que es más: serás hombre, hijo mío”.
Rudyard Kipling
De muy pequeñita solía estar rodeada de amistades de mis padres y aunque no entendía absolutamente nada de lo que hablaban, el ambiente y el calor que recogía me fascinaban, y se volvió una fantasía que siempre había querido tener. Ahora, aunque me parezca mentira la estoy viviendo (y aunque a veces tampoco entienda nada) esa fascinación que todos tenemos de estar rodeados de gente más inteligente y capaz que tú, la estoy saboreando y con eso recibiendo mucho más calor del que me hubiera imaginado.
No sé si os podéis imaginar lo protegida y especial que me siento cuando este par me invitan a comer. La comida aunque muy buena casi siempre es lo menos, la conversación y el dialogo que me dan es lo importante.
Gracias “papas putativos” .
;)
6 comentarios:
Y es verdad, existe esa gente especial, que te aporta salgo especial en la vida, que conectas y sabes que a su lado siempre aprenderás algo nuevo.
Por cierto... tu también eres especial para mucha gente... y si no, que se lo pregunten a ese perversoadictohotifruticula que tienes a tu lado.
un Beso
Encantador relato, conmueve y llama a la reflexión...
Besos azules desde mi mar que los espera...
Detecto una fina ironía satírica en la “hortofrutícola” que supongo tendrá referencias a un cierto fruto con forma singular, a la que cierta princesita supo desplazar de un mero “dondelopongo” a una función más placentera xDD… y me quiere colar el “San Benito” de creador de nuevos palabros…, bravo papillon{LR} por “perversoadictohortofrutícola” te ganaste un premio especial…, tela!!!, tela!!!..., mención “honorifica Cum Laude” de las lenguas Castellanas!!!, con esta palabreja el del asiento “P” de la RAE tiene para años de comer xDD.
En cuanto a lo otro, ciertamente Blau85 y tú estáis en la razón. Conocer cierta gente especial de la que siempre sacaras algo nuevo, es magnífico.
Un Abrázote a ambos.
Gracias algamarina, pediría que cuando tengas la reflexión terminada nos la hicieras saber, seguro que será instructiva e interesante.
Un Saludo
¿Sabes lo que más me ha gustado? Te he sentido feliz, y la verdad, me lo has contagiado :-)
Saludos a los dos
Me alegro que te contagies, al menos no es la gripe que corre en estos tiempos…, este contagio tiene cura y está relativamente al alcance de todos, el fármaco se llama “mimitos” ;)
Un saludo a ambos.
Publicar un comentario en la entrada
Te invitamos a dejar el mensaje que quieras, será bienvenido y contestado debidamente cuando nos lo permitan nuestras tareas cotidianas, tan solo pedimos respeto y elegancia en ellos.
Gracias