Me siento afortunado de poder realizar cualquier deseo en cualquier momento…, y para ello, es fundamental contar con quien este a tu altura y la complicidad sea tal, que te lea abiertamente y se llene del mismo con unas ganas, que en ocasiones me superan. Era la hora de comer y hablando de una ensaladita, surge una chispa y nos da por hacer algo realmente especial.
Preparábamos los ingredientes y una vez escogido el vino, con la copa en la mano, tuve una sorpresa para ti. Era plantearte un reto. Eres una persona que siempre has mostrado una libertad excepcional en cualquier situación. Precisamente por eso, quise averiguar si cabría la posibilidad de alterarla o por el contrario, seguirías haciendo gala de ella como si nada fuera un freno para ti. Así que subiéndote desnuda a la mesa, te di la copa y te dije que mearas en ella. Te costó lo tuyo y creo que asombrada andabas de verte a ti misma mermada de esa capacidad que con naturalidad siempre has mostrado. No era por mí presencia, ni tampoco por vergüenza…, pero eso de estar dentro de algo inesperado y hacerlo en una copa con lo que pueda traer, si te freno.
Ya teníamos los ingredientes…, así que como toda comida que tiene que complacer, hay que preparar el escenario. La bebida, los cubiertos, la luz y en este caso, mesa y plato que son de lo más especial.

Es la primera vez que contemplo con tanta devoción una ensalada. ¿Creéis que sabe a ensalada?, pues no.

Tener un lugar de anclaje para los cubiertos, es de lo más apetitoso y practico…, hacer que el frio acero acaricie la piel sabiendo que no te puedes mover o tiras la ensalada…, es delicioso.

Y como no…, la degustación de tan suculento manjar que en cualquier plato es habitual, aquí se convirtió en uno de los más saboreados y sabrosos que he tenido el placer de comer. Jugar y comer…, el colofón del placer!!!.
Es normal que después de esa tensión por mantenerte rígida, hay que recuperar líquidos. Lo temías pero no me creías capaz. Pero soy paciente y firme en las decisiones, así que no te quedo más remedio que beber de tu propia copa…, aunque para ello tuviera que hacerlo primero y demostrarte que todo es posible y superarlo es cuestión de voluntad.A partir de hoy, queda incorporada esta forma de comer…, pues realmente es deliciosa.
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